Comparativa de aplicación de la ley: ¿Qué países persiguen más a usuarios de criptomonedas?

Comparativa de aplicación de la ley: ¿Qué países persiguen más a usuarios de criptomonedas?

Comparativa de aplicación de la ley: ¿Qué países persiguen más a usuarios de criptomonedas?

Si usas criptomonedas, no asumas que estás a salvo. En algunos países, simplemente tener Bitcoin o enviar ETH puede llevarte a una multa, un juicio, o incluso a la cárcel. No es una amenaza teórica. Es algo que ya está pasando. Algunos gobiernos miran para otro lado. Otros te persiguen como a un criminal. Aquí te decimos cuáles son los países que más persiguen a usuarios de criptomonedas, y por qué.

China: La persecución más dura del mundo

China no solo prohíbe las criptomonedas. Las persigue. Desde 2017, todos los intercambios locales fueron cerrados. En 2021, el gobierno ordenó el cierre de todas las minas de criptomonedas. Hoy, si eres descubierto minando, comprando o vendiendo cripto dentro de China, puedes enfrentar multas, congelamiento de activos, o incluso cargos penales por "manipulación del mercado financiero" o "evasión de controles de capital". La policía china ha arrestado a decenas de miles de personas por actividades relacionadas con criptomonedas. No solo a los grandes operadores. A personas comunes que usan P2P para comprar BTC con su cuenta bancaria. En 2024, un hombre en Guangzhou fue condenado a tres años de prisión por transferir 12 BTC a un intercambio offshore. Su delito: no reportar la transacción. China no solo bloquea el acceso. Activa redes de vigilancia para rastrear transacciones y sancionar a quienes las realizan.

Algeria y Bolivia: Prohibición total, con castigo

Algeria y Bolivia son dos de los países más extremos. En ambos, poseer, comprar o vender criptomonedas es ilegal. No hay excepciones. No hay grises. En Algeria, la ley de 2018 declara cualquier actividad con cripto como "contraria al orden público". Las autoridades pueden incautar dispositivos, cerrar cuentas bancarias y procesar a quienes usen cripto, incluso si solo lo usan para enviar dinero a familiares en el extranjero. Bolivia tiene una historia similar. En 2014, el Banco Central prohibió el uso de criptomonedas por temor a la lavado de dinero. Desde entonces, cualquier persona que opere con BTC, ETH o cualquier otro activo digital puede ser acusada de "delito financiero". No hay registro oficial de cuántos han sido procesados, pero las denuncias anuales por uso de cripto han aumentado un 40% entre 2022 y 2024. El mensaje es claro: no lo hagas, o te castigaremos.

Bangladesh: Multas y prisión por usar cripto

Bangladesh no tiene una ley específica contra las criptomonedas. Pero no necesita una. Usa leyes de lucha contra el lavado de dinero y financiamiento del terrorismo para encausar a usuarios. En 2023, el Banco Central emitió una advertencia oficial: "Participar en criptomonedas es un delito penal". En 2024, se reportaron más de 200 casos de arrestos por transacciones en cripto. Las multas van desde 500.000 taka (unos 4.500 dólares) hasta penas de hasta cinco años de prisión. Muchos de estos casos involucran a personas que usaban plataformas como Binance o OKX para enviar remesas. Pero en Bangladesh, eso no es una solución. Es un crimen. El gobierno no quiere que la gente evite el sistema bancario estatal. Y está dispuesto a encarcelar a quienes lo intenten.

India: No es ilegal, pero te castigan con impuestos

India no prohíbe las criptomonedas. Pero te hace pagar un precio muy alto por usarlas. Desde 2022, cualquier ganancia de cripto está sujeta a un impuesto del 30%, sin deducciones. Además, cada transacción -incluso enviar 0.01 BTC a un amigo- tiene un 1% de retención en la fuente (TDS). Eso significa que si compras BTC por 1.000 dólares, el intercambio te retiene 10 dólares. Si lo vendes, otro 10 dólares van al gobierno. Y si no declaras, puedes ser investigado por evasión fiscal. El gobierno indio no va tras usuarios pequeños con cárcel. Pero te pone en una trampa: o pagas una tasa casi prohibitiva, o arriesgas una auditoría fiscal que puede llevarte a multas de hasta 200% de lo que debes. En 2024, más de 12.000 contribuyentes fueron auditados por no declarar cripto. Muchos terminaron pagando millones de rupias en impuestos y multas. No es persecución penal. Es persecución financiera.

Una mujer argelina junto a dispositivos destruidos, símbolos cripto siendo aplastados por botas.

Estados Unidos: Solo a los grandes

En Estados Unidos, si eres un usuario común, casi no tienes nada que temer. El gobierno no persigue a personas que compran BTC en Coinbase o guardan ETH en un wallet. Pero si eres un operador, un intercambio sin licencia, o alguien que mueve dinero para cárteles, entonces sí. En septiembre de 2024, la OFAC sancionó al intercambio ruso Cryptex, que lavó más de 5.800 millones de dólares en cripto para hackers, ransomware y mercados oscuros. El Departamento de Estado ofreció 10 millones de dólares por información que lleve a su dueño, Sergey Sergeevich Ivanov. Operaciones como "Endgame" -una colaboración entre EE.UU. y Países Bajos- han secuestrado más de 7 millones de euros en cripto vinculados a redes criminales. Pero estas acciones van dirigidas a estructuras organizadas, no a individuos. El gobierno estadounidense prefiere regular y sancionar empresas, no encarcelar a personas que compran cripto como inversión.

Europa: Más vigilancia, menos cárcel

La Unión Europea no persigue a usuarios individuales. Pero ha creado el sistema más estricto de supervisión financiera del mundo. Desde julio de 2025, la Autoridad Europea de Lucha contra el Lavado de Dinero (AMLA) tiene poder para exigir a todos los intercambios que rastreen, reporten y bloqueen transacciones sospechosas. Si usas cripto en Europa, tu intercambio debe saber quién eres, cuánto tienes, y a quién le envías dinero. No te van a encarcelar por tener BTC. Pero si haces una transferencia de 10.000 euros a una billetera desconocida, tu banco o intercambio puede congelar tu cuenta y reportarte. El objetivo no es castigar. Es controlar. Y en muchos casos, eso es peor que una multa: es perder el acceso a tu dinero sin aviso previo.

Países donde no hay riesgo (o casi)

Portugal es uno de los pocos países en Europa que no impone impuestos sobre ganancias de cripto. No hay TDS, no hay declaración obligatoria, no hay registros. Si compras, vendes o intercambias cripto, el gobierno no te pregunta. Es el lugar más libre para usuarios individuales en el continente. Singapur y Corea del Sur también son seguros, pero por razones distintas. En Singapur, el gobierno regula a los intercambios, no a los usuarios. Si usas una plataforma autorizada, estás protegido. En Corea del Sur, la ley de 2024 exige que los intercambios aseguren tus fondos y reporten actividad sospechosa. Pero no te penalizan por tener cripto. Solo te protegen de estafas.

Una pareja en Portugal disfruta bajo enredaderas con criptomonedas brillantes, libre de vigilancia.

¿Dónde estás en riesgo?

Si vives en China, Algeria, Bolivia o Bangladesh: tu riesgo es alto. No es solo un tema legal. Es un tema de seguridad personal. Si estás en India: tu riesgo es financiero. Te pueden arruinar con impuestos. Si estás en EE.UU. o Europa: tu riesgo es bajo, pero no cero. Si operas como negocio o mueves grandes sumas, puedes atraer la atención de las autoridades. Si vives en Portugal, Singapur o Corea del Sur: puedes usar cripto con tranquilidad.

¿Qué pasa si ya usas cripto en un país prohibido?

Si estás en China, Bolivia o Bangladesh y ya tienes cripto: no lo retires ahora. No lo envíes. No lo vendas. Si lo haces, puedes activar alertas de monitoreo. Lo mejor es mantenerlo en una billetera no custodiada, sin hacer ninguna transacción. No lo declares. No lo muevas. Y considera planear una salida legal, si es posible. En muchos casos, las autoridades solo actúan cuando ven movimiento. Si tu cripto está quieto, no lo ven.

¿Qué sigue en 2026?

La tendencia global es clara: los países autoritarios van a intensificar la persecución. Los países democráticos van a intensificar la vigilancia. No hay vuelta atrás. Las herramientas de rastreo blockchain son más poderosas que nunca. Tether, Chainalysis y otras empresas ayudan a gobiernos a rastrear fondos en tiempo real. Ya no puedes esconderte detrás de la anonimia. La única forma de protegerte es saber dónde vives, qué leyes aplican, y qué riesgos reales enfrentas. No te dejes engañar por los influencers que dicen que "la cripto es libre para todos". No lo es. Y si te descubren en el lugar equivocado, no habrá nadie que te salve.

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