En enero de 2025, Indonesia dio un giro decisivo en cómo regula las criptomonedas. Bappebti, que durante años fue la autoridad encargada de supervisar el comercio de activos digitales como si fueran mercancías, dejó de tener ese rol. Su función fue transferida completamente a la OJK (Otoritas Jasa Keuangan), la autoridad financiera del país. Este cambio no fue un simple reajuste administrativo. Fue una redefinición completa: las criptomonedas ya no son tratadas como commodities, sino como activos financieros digitales.
¿Qué era Bappebti y qué hacía?
Bappebti, o Badan Pengawas Perdagangan Berjangka Komoditi, era el organismo que regulaba el comercio de futuros y commodities en Indonesia. Cuando las criptomonedas comenzaron a crecer en popularidad, el gobierno las clasificó como bienes comerciales, no como inversiones financieras. Esto significaba que Bappebti las supervisaba como si fueran oro, café o arroz: su enfoque estaba en el mercado físico de intercambio, no en la protección de inversionistas ni en la integridad del sistema financiero.
Desde 2021, Bappebti emitió regulaciones clave como la Regulación N° 8/2021 y luego la N° 13/2022, que establecieron qué criptomonedas podían operarse legalmente en Indonesia. Para ser negociable, una moneda digital tenía que pasar por un proceso de aprobación y registro. Hacia junio de 2023, más de 500 criptomonedas -incluyendo Bitcoin, Ethereum y Solana- estaban autorizadas. Pero esta lista no era un listado de inversiones seguras: era un listado de activos que podían ser comprados y vendidos en intercambios certificados por el gobierno.
En julio de 2023, Bappebti creó infraestructura propia: un intercambio oficial, una casa de compensación y un gestor de almacenamiento de activos digitales. Estos fueron intentos concretos de reducir riesgos, pero su enfoque seguía siendo técnico y comercial, no financiero. El objetivo no era proteger a los inversores de fraudes o pérdidas masivas, sino asegurar que las transacciones se hicieran en plataformas registradas.
¿Por qué cambió todo en enero de 2025?
La ley número 4 de 2023 sobre el Desarrollo y Fortalecimiento del Sector Financiero (P2SK) fue el punto de quiebre. Aprobada en 2020, esta ley dio al gobierno la herramienta legal para mover la regulación de criptomonedas fuera del ámbito de las mercancías y hacia el de los servicios financieros. La idea era simple: si las criptomonedas se usan para invertir, ahorrar, prestar o pagar, entonces deben ser reguladas como cualquier otro producto financiero.
El 10 de enero de 2025, en una ceremonia formal en el Ministerio de Comercio de Yakarta, Bappebti entregó oficialmente su autoridad a la OJK. Fueron firmados el Acta de Entrega (BAST) y el Memorando de Entendimiento. Participaron altos funcionarios de Bappebti, el Banco de Indonesia y la OJK. Este no fue un cambio técnico: fue un cambio de paradigma.
Desde ese día, la regulación de criptomonedas en Indonesia pasó a estar bajo OJK Regulation No. 27/2024. Esta nueva norma no solo cambió el nombre de las criptomonedas -ahora son activos financieros digitales-, sino que también cambió todo lo que implica su uso. Ya no se trata de quién puede vender Bitcoin. Se trata de quién puede ofrecerlo, custodiarlo, liquidar transacciones, gestionar carteras, o incluso desarrollar plataformas DeFi.
¿Qué cambió para los usuarios y empresas?
Para los usuarios, el cambio significa mayor protección. La OJK tiene experiencia regulando bancos, fondos de inversión y seguros. Tiene herramientas para exigir transparencia, auditar sistemas de riesgo, sancionar fraudes y exigir capital de reserva. Bappebti no tenía ese poder. Con Bappebti, si una plataforma de criptomonedas se caía, no había garantía de reembolso. Con la OJK, las empresas deben cumplir con estándares de solvencia, separación de fondos y controles internos similares a los de una bolsa de valores.
Para las empresas, el cambio fue más complicado. Todas las plataformas que operaban bajo licencia de Bappebti tuvieron que solicitar una nueva autorización bajo la OJK. No se cancelaron las licencias antiguas, pero se les dio un plazo para adaptarse. Las empresas que no cumplieron con los nuevos requisitos de KYC, AML, seguridad de datos y reportes financieros perdieron su derecho a operar.
Además, la OJK introdujo nuevas categorías de actores. Ahora existen Comerciantes de Activos Financieros Digitales, que son las plataformas de intercambio. También hay gestores de custodia, proveedores de servicios de billetera y casas de compensación. Cada uno tiene reglas distintas, y todas son más estrictas que las anteriores.
¿Qué pasa con el Banco de Indonesia?
El cambio no fue solo de Bappebti a OJK. El Banco de Indonesia (BI) también entró en juego. Mientras la OJK regula cómo se negocian y ofrecen las criptomonedas, BI mantiene el control sobre cómo se usan como medio de pago. Esto significa que si una empresa quiere aceptar Bitcoin como forma de pago, debe cumplir con las normas de BI sobre sistemas de pago electrónico, no con las de la OJK.
Es un sistema de doble regulación: OJK para inversión y comercio, BI para transacciones. Esto refleja que las criptomonedas ya no son solo un activo especulativo: son un componente del sistema financiero. Por eso, no se puede dejar su regulación en manos de una sola agencia.
¿Qué significa esto para el futuro del mercado cripto en Indonesia?
Indonesia es uno de los mercados de criptomonedas más grandes del sudeste asiático. A finales de 2023, había más de 17 millones de inversionistas. En 2024, el volumen de transacciones superó los 650 billones de rupias indonesias (unos 40 mil millones de dólares). Este crecimiento no se detuvo con el cambio de regulador: se aceleró.
La OJK está promoviendo la Innovación Financiera Digital (DFI), un marco que busca integrar tecnologías como blockchain, DeFi y NFTs dentro del sistema financiero formal. Esto no significa que cualquier proyecto pueda operar. Significa que los proyectos serios, con buenas prácticas y cumplimiento, ahora tienen un camino claro para crecer legalmente.
Las empresas extranjeras que querían entrar al mercado indonesio antes tenían que lidiar con un sistema confuso, basado en commodities. Ahora, tienen un marco similar al de Singapur o Malasia: claro, estructurado y alineado con estándares internacionales. Esto atrae inversión institucional, fondos de capital de riesgo y hasta bancos tradicionales que ahora consideran ofrecer servicios de cripto a sus clientes.
¿Qué pasa con las criptomonedas que no están aprobadas?
Las criptomonedas que no están registradas bajo la OJK no son ilegales, pero no pueden ser negociadas en plataformas locales. Esto significa que, aunque un usuario puede comprar Bitcoin en una plataforma internacional, no puede hacerlo en una plataforma indonesa si esa moneda no está aprobada por la OJK. El mercado local se ha vuelto más pequeño, pero también más seguro.
La OJK mantiene una lista pública de activos financieros digitales autorizados. Cada mes, actualiza esta lista con nuevas aprobaciones y retiradas. Las monedas que no tienen un equipo técnico sólido, un whitepaper transparente o mecanismos de gobernanza clara son rechazadas. No es un veto arbitrario: es una evaluación financiera.
¿Qué sigue?
El sistema todavía está en transición. La OJK está desarrollando nuevas reglas para NFTs, stablecoins y protocolos DeFi. También está trabajando en un sistema de licencias por niveles: empresas pequeñas pueden empezar con una licencia básica, mientras que las que manejan grandes volúmenes necesitan licencias más estrictas.
La meta es clara: no prohibir las criptomonedas, sino integrarlas. Hacer que sean parte del sistema financiero, no un rincón oscuro fuera de él. El cambio de Bappebti a OJK no fue el fin de la regulación. Fue su madurez.
¿Bappebti ya no regula criptomonedas en Indonesia?
Correcto. Desde el 10 de enero de 2025, la regulación de criptomonedas en Indonesia pasó completamente a la OJK (Otoritas Jasa Keuangan). Bappebti dejó de tener autoridad sobre activos digitales y ahora solo supervisa commodities tradicionales como metales y productos agrícolas.
¿Por qué se cambió de Bappebti a OJK?
Porque las criptomonedas dejaron de ser vistas como simples mercancías y comenzaron a funcionar como activos financieros: se usan para invertir, prestar, ahorrar y pagar. La OJK tiene experiencia regulando bancos y bolsas, lo que permite una protección más sólida para los inversores. La ley P2SK de 2023 dio el marco legal para este cambio.
¿Qué es un "activo financiero digital"?
Es cualquier activo digital que se use como medio de inversión, intercambio o valor. Incluye criptomonedas como Bitcoin o Ethereum, pero también stablecoins, tokens de utilidad y NFTs que tengan valor financiero. A diferencia de las mercancías, estos activos están sujetos a normas de transparencia, capital mínimo y protección al inversor.
¿Puedo seguir comprando criptomonedas en Indonesia?
Sí, pero solo si usas una plataforma registrada ante la OJK. Las plataformas que operaban bajo Bappebti tuvieron que renovar su licencia. Si una plataforma no aparece en la lista oficial de la OJK, no puede operar legalmente en Indonesia. Comprar en plataformas extranjeras sigue siendo posible, pero sin protección local.
¿Qué pasa con las criptomonedas que ya no están en la lista de la OJK?
Si una criptomoneda fue eliminada de la lista de la OJK, no puede ser negociada en intercambios indonesios. Esto no significa que sea ilegal poseerla, pero sí que no puedes comprarla o venderla en una plataforma local. La OJK elimina activos que no cumplen con requisitos de transparencia, seguridad o gobernanza.