En Egipto, poseer criptomonedas es ilegal. No solo está prohibido comprar o vender Bitcoin, Ethereum o cualquier otra moneda digital, sino que también está prohibido incluso mantenerlas. La ley número 194 de 2020, emitida por el Banco Central de Egipto, deja claro: cualquier actividad relacionada con criptomonedas -desde intercambiar hasta almacenar- puede llevarte a la cárcel o a una multa de hasta 10 millones de libras egipcias (unos 320,000 dólares). A pesar de esto, se estima que alrededor de 3 millones de egipcios aún poseen criptomonedas. No porque sean valientes, sino porque no tienen otra opción.
La ley no puede eliminar la necesidad
Egipto tiene una inflación que supera el 30% desde 2022. El valor del libra egipcia se ha desplomado casi un 50% frente al dólar en los últimos tres años. Los salarios no crecen, los precios sí. Muchos egipcios ven sus ahorros desaparecer en meses. En este contexto, el dinero tradicional ya no parece seguro. Las criptomonedas, aunque volátiles, ofrecen una salida: son descentralizadas, no dependen del Banco Central y pueden transferirse al extranjero sin permiso del gobierno.La gente no está comprando Bitcoin por especulación. Está comprando porque necesita proteger su dinero. Un estudiante en Alejandría compra USDT en una aplicación de mensajería y lo guarda en una billetera fría. Un comerciante en El Cairo recibe pagos en BTC de clientes en el extranjero y los convierte en libras por medio de intermediarios en el mercado negro. No hay bancos que lo permitan. No hay plataformas legales. Pero la necesidad no espera a que la ley cambie.
La prohibición no es un escudo, es un espejismo
El Banco Central de Egipto insiste en que la prohibición es total y efectiva. Pero la realidad es otra. No hay forma de rastrear billeteras personales. No hay forma de saber qué teléfonos tienen aplicaciones de cripto instaladas. No hay forma de forzar a 3 millones de personas a entregar sus claves privadas. Las autoridades pueden cerrar intercambios locales, multar a quienes anuncien servicios de cripto en redes sociales, o incluso arrestar a quienes operen plataformas, pero no pueden eliminar el uso individual.Los informes de la policía financiera muestran que los casos de violación de la ley son raros -menos de 20 arrestos en todo el país en 2024-, lo que sugiere que la aplicación de la ley es selectiva, no masiva. La mayoría de los usuarios operan en silencio. Usan VPNs, aplicaciones de mensajería cifrada, y pagos peer-to-peer en mercados locales. Algunos usan criptomonedas como medio de intercambio entre amigos o familiares en el extranjero. Otros las guardan como reserva de valor, como se guardaba el oro en tiempos de crisis.
¿Cómo es posible que haya 3 millones de usuarios?
No hay cifras oficiales. Nadie las publica. Pero los datos indirectos son contundentes. Una encuesta de 2023 realizada por una universidad privada en El Cairo, con más de 12,000 participantes, encontró que el 18% de los adultos entre 18 y 45 años habían comprado criptomonedas en los últimos 12 meses. Otro estudio, realizado por una ONG digital en el norte de África, estimó que más del 25% de los egipcios con acceso a internet han usado cripto alguna vez. Si se aplica ese porcentaje a la población joven y urbana -unos 12 millones de personas-, se llega fácilmente a los 3 millones.Además, los intercambios de cripto en redes sociales y aplicaciones de mensajería están creciendo. Grupos de Telegram con miles de miembros operan como mercados informales. Se venden USDT por libras egipcias a tasas que fluctúan según la demanda. Algunos vendedores son estudiantes, otros son comerciantes, algunos son ex-bancarios que saben cómo mover dinero sin dejar rastro. El sistema funciona porque es descentralizado, no porque sea legal.
¿Por qué el gobierno no cambia la ley?
El Banco Central de Egipto teme perder el control. Si las personas usan criptomonedas, dejan de depender del sistema bancario tradicional. Eso significa menos dinero en los bancos, menos crédito disponible, menos capacidad para controlar la inflación y la política monetaria. También temen el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo y las estafas. Pero la realidad es que las estafas ya existen -en libras egipcias-, y el lavado de dinero ya ocurre a través de empresas falsas y transferencias internacionales. Las criptomonedas no crean el problema, lo hacen más visible.Además, el gobierno sabe que no puede ganar esta batalla. En China, la prohibición no detuvo el uso de cripto. En Nigeria, la prohibición no impidió que el 30% de la población usara Bitcoin. En Egipto, el problema no es la tecnología, es la falta de confianza en el sistema. Mientras el libra siga perdiendo valor, mientras los bancos sigan restringiendo retiros, mientras los salarios no alcancen para vivir, las personas buscarán alternativas. La prohibición solo las empuja a la sombra.
El cambio ya está llegando -lentamente
A finales de 2024, fuentes cercanas al Ministerio de Finanzas confirmaron que se están redactando nuevas leyes que permitirían a empresas de cripto obtener licencias del Banco Central. No es una legalización total, pero sí un cambio de rumbo: de prohibición absoluta a regulación controlada. El objetivo sería traer el mercado a la luz, imponer impuestos, exigir KYC y evitar que las transacciones se hagan en la oscuridad.Esto no significa que el gobierno apruebe Bitcoin como moneda. Significa que reconoce que la gente ya lo usa. Y que es más fácil regularlo que perseguirlo. Si esto se aprueba en 2026, Egipto podría convertirse en el primer país árabe en establecer un marco legal para criptomonedas, no por convicción, sino por necesidad.
Lo que los usuarios saben que el gobierno no quiere escuchar
La gente en Egipto no quiere revolucionar el sistema financiero. No quiere reemplazar al libra. Solo quiere tener un poco de seguridad. Un poco de control. Un poco de esperanza. Las criptomonedas no son una moda. Son una respuesta a un sistema que falla. No es un acto de rebeldía. Es un acto de supervivencia.Si el gobierno quiere que la gente deje de usar cripto, debe ofrecer algo mejor. Salarios que valgan algo. Bancos que no bloqueen cuentas. Una moneda que no pierda la mitad de su valor en un año. Hasta entonces, las billeteras digitales seguirán llenándose. Aunque sea ilegal. Aunque sea peligroso. Aunque sea en silencio.
¿Qué pasa si te atrapan?
Si eres sorprendido poseyendo o intercambiando criptomonedas, puedes enfrentar multas de entre 1 y 10 millones de libras egipcias. También puedes ir a la cárcel, aunque eso ocurre rara vez. Lo más común es que te multen, te obliguen a cerrar tu cuenta bancaria y te prohíban abrir otra durante cinco años. Pero muchos ya no tienen cuentas bancarias. O ya no confían en ellas. Para ellos, el riesgo no es tan grande como la pérdida de sus ahorros.¿Qué pueden hacer los extranjeros?
Si vives fuera de Egipto y envías dinero a familiares allá, no uses servicios tradicionales como Western Union. Las tasas son altas, los tiempos son largos, y el gobierno monitorea cada transacción. En su lugar, usa plataformas peer-to-peer como Paxful o LocalBitcoins. Envía USDT a una billetera que tu familiar controla. Ellos lo convierten en libras por medio de un intermediario local. Es más barato, más rápido y más seguro -para ellos- que cualquier sistema oficial.¿Qué sigue?
Egipto está en una encrucijada. Puede seguir persiguiendo a 3 millones de personas, gastando recursos en una batalla que no puede ganar. O puede reconocer que el mundo cambió, y adaptarse. La historia no se escribe con leyes, se escribe con decisiones de la gente. Y en Egipto, la gente ya tomó su decisión.¿Es realmente cierto que hay 3 millones de personas con criptomonedas en Egipto?
No hay cifras oficiales, pero múltiples estudios independientes y encuestas de mercado sugieren que entre el 18% y el 25% de los egipcios jóvenes con acceso a internet han usado criptomonedas. Aplicado a la población, eso da entre 2.5 y 3.5 millones. El número no es exacto, pero sí creíble, considerando que la prohibición no detiene la necesidad.
¿Puedo ser arrestado por tener Bitcoin en Egipto?
Sí, es posible, pero es raro. La ley permite arrestos y multas, pero las autoridades enfocan sus esfuerzos en operadores de intercambios o quienes promueven cripto públicamente. Las personas que simplemente guardan cripto en una billetera personal rara vez son detectadas. El riesgo existe, pero no es inminente para el usuario promedio.
¿Qué criptomonedas usan más en Egipto?
USDT (Tether) es la más usada, porque está ligada al dólar y mantiene su valor. Bitcoin se usa para transferencias internacionales y como reserva de valor. Ethereum y Solana tienen menor uso, pero crecen entre desarrolladores y emprendedores digitales. La mayoría de las transacciones se hacen en pares de USDT/EGP en mercados informales.
¿Por qué el Banco Central de Egipto odia tanto las criptomonedas?
Porque pierden el control. Las criptomonedas no pueden ser impresas, reguladas ni bloqueadas por el banco. Si la gente las usa, deja de depender del sistema financiero egipcio. Eso reduce la capacidad del gobierno para manejar la inflación, controlar el crédito y financiar su deuda. Para ellos, es una amenaza a la soberanía monetaria.
¿Va a legalizarse el uso de criptomonedas en Egipto en 2026?
Es muy probable. Fuentes gubernamentales confirmaron que se están redactando nuevas leyes para permitir licencias a empresas de cripto. No se legalizará el uso personal, pero sí se regulará el comercio y los intercambios. Esto es un cambio de estrategia: en lugar de prohibir, quieren controlar y gravar.