En Egipto, poseer criptomonedas es un delito. La ley lo prohíbe explícitamente. Pero, según estimaciones no oficiales, al menos 3 millones de personas siguen comprando, guardando y transfiriendo Bitcoin, Ethereum y otras monedas digitales. ¿Cómo es posible? La respuesta no está en la ley, sino en la realidad de las personas que viven con ella.
La ley que no se puede ignorar
En 2020, el Banco Central de Egipto (CBE) aprobó la Ley N.º 194, que incluye un artículo que prohíbe categóricamente cualquier actividad relacionada con criptomonedas. No puedes minarlas, intercambiarlas, promoverlas ni siquiera tenerlas en una billetera digital. El artículo 206 deja claro: solo el Banco Central puede autorizar operaciones financieras, y las criptomonedas no están en su lista. No hay excepciones. No hay licencias. No hay grises.Las sanciones no son un simple multa. Violar esta ley puede llevarte a la cárcel. Las multas van desde 1 millón hasta 10 millones de libras egipcias -entre 32.000 y 320.000 dólares-. Para muchos, es una suma que equivale a años de salario. Y aun así, la gente sigue.
¿Por qué la prohibición?
El Banco Central de Egipto no prohíbe las criptomonedas por capricho. Tiene razones profundas. La volatilidad extrema de Bitcoin, por ejemplo, es un riesgo para personas que no tienen seguros financieros ni redes de protección. Una caída del 40% en una semana puede arruinar a una familia que invirtió su ahorro de años. Además, hay miedo real al fraude. En Egipto, ya hubo casos de estafas masivas donde prometían rendimientos del 20% mensual. Desaparecieron con el dinero de miles.También temen el lavado de dinero. Las criptomonedas no dejan rastro fácil. No hay un banco que controle quién envía qué. Y en un país donde el sistema financiero formal es débil para muchos, esto se convierte en una puerta trasera para actividades ilegales. El gobierno no quiere que el sistema financiero nacional se vuelva vulnerable.
La falta de control central es lo que más les preocupa. En Egipto, el valor del libra egipcia ya es inestable. Inflación del 35% en 2024. El Banco Central quiere mantener lo poco de control que le queda. Las criptomonedas, sin regulación, sin respaldo, sin autoridad, representan una amenaza directa a ese control.
¿Cómo sigue existiendo el mercado?
La ley puede prohibirlo, pero no puede eliminar la necesidad. En Egipto, el 60% de la población tiene menos de 30 años. Muchos no confían en los bancos. Muchos no pueden acceder a préstamos. Muchos ven en las criptomonedas una forma de escapar de la hiperinflación y el control estatal.Las transacciones no se hacen en exchanges legales. Se hacen en grupos de WhatsApp, en foros privados de Telegram, o mediante P2P (peer-to-peer) con transferencias bancarias en efectivo. Alguien en El Cairo paga en libras egipcias a alguien en Alejandría, y este último le envía Bitcoin a su billetera. No hay contrato. No hay registro. Solo confianza, o riesgo.
Algunos usan VPN para acceder a plataformas extranjeras como Binance o Kraken. Otros compran criptomonedas a través de intermediarios que cobran un 5-10% de comisión. Hay incluso tiendas que aceptan Bitcoin en efectivo, aunque legalmente deberían ser cerradas. El mercado underground funciona porque la demanda es real.
¿3 millones es real?
Nadie lo sabe con certeza. El Banco Central no tiene datos. Las autoridades no publican cifras. No hay encuestas oficiales. El número de 3 millones proviene de estimaciones de grupos de investigación independientes, como Chainalysis y el Centro de Estudios de Finanzas Digitales de El Cairo, que analizan patrones de tráfico de redes P2P, actividad en billeteras conocidas y volúmenes de transferencias en cripto a través de bancos locales.Si se considera que Egipto tiene unos 110 millones de habitantes, y que alrededor del 40% de la población tiene acceso a internet y un smartphone, entonces 3 millones de usuarios de cripto representan cerca del 7,5% de los usuarios digitales. Eso es más que en muchos países que tienen leyes más laxas. En comparación, en Nigeria -donde las criptomonedas son legales pero reguladas- hay unos 22 millones de usuarios. En Egipto, sin legalidad, sin protección, sin infraestructura, se llega a casi un 14% de esa cifra.
La conclusión es clara: la prohibición no ha detenido la adopción. La ha forzado a la sombra.
Lo que viene: ¿cambio de rumbo?
En 2025, surgieron señales inesperadas. Funcionarios del Banco Central de Egipto asistieron a reuniones con reguladores de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Se habló de modelos de licencias para empresas de cripto. Se mencionó la posibilidad de crear un marco legal que permita operaciones bajo supervisión, no prohibición total.Esto no significa que la ley haya cambiado. Todavía no. Pero sí indica que el gobierno está empezando a entender que prohibir no funciona. Que las personas seguirán usando criptomonedas, con o sin permiso. Que el mejor modo de proteger a los ciudadanos no es esconderse detrás de una ley, sino regular con transparencia.
Si esto ocurre, Egipto podría convertirse en el primer país árabe en adoptar un modelo híbrido: prohibir las transacciones no reguladas, pero permitir exchanges locales bajo licencia, con KYC, con impuestos y con protección al consumidor. Sería un giro radical. Pero no imposible.
Lo que debes saber si estás en Egipto
Si vives en Egipto y tienes criptomonedas, entiende esto: no estás protegido. No hay ley que te defienda si te roban tu Bitcoin. No hay tribunal que te devuelva tu dinero si una plataforma desaparece. No hay garantía. Tu billetera es tu responsabilidad. Y si te descubren, puedes ir a la cárcel.Si estás pensando en empezar, piénsalo dos veces. No es una inversión. Es una apuesta contra el sistema. Y el sistema tiene armas mucho más fuertes que tú.
Pero si ya estás dentro, no estás solo. Millones de egipcios están en la misma situación. No es un acto de rebeldía. Es una forma de sobrevivir. En un país donde el salario mínimo es de 300 libras al mes, y la inflación se lleva el 40% de tu poder adquisitivo cada año, las criptomonedas no son una moda. Son una herramienta de supervivencia.
El futuro no es blanco ni negro
Egipto no es China. No es Bangladesh. No es Venezuela. Es un país que está tratando de controlar una tecnología que no puede controlar. La prohibición no ha eliminado el uso. Solo lo ha hecho más peligroso. Más oscuro. Más vulnerable.El verdadero problema no es el Bitcoin. Es la falta de confianza en el sistema financiero. Mientras esa falta persista, las criptomonedas seguirán existiendo. Con o sin permiso. Con o sin ley.
El futuro de las criptomonedas en Egipto no se decidirá en el Parlamento. Se decidirá en los mercados callejeros, en los chats privados, en las billeteras de los jóvenes que no creen en los bancos. Y cuando el gobierno lo entienda, cambiará. Porque no puede seguir ignorando lo que ya está ahí.
¿Es legal poseer criptomonedas en Egipto?
No, no es legal. Según la Ley N.º 194 de 2020 del Banco Central de Egipto, poseer, comprar, vender o intercambiar criptomonedas está prohibido para individuos y entidades financieras. Violar esta ley puede resultar en multas de hasta 10 millones de libras egipcias y prisión.
¿Cuántas personas realmente usan criptomonedas en Egipto?
No hay cifras oficiales, pero estimaciones de analistas independientes sugieren que al menos 3 millones de personas las usan. Esto representa cerca del 7,5% de los usuarios de internet en el país. La actividad se realiza de forma clandestina, principalmente a través de plataformas P2P y redes privadas.
¿Por qué el gobierno prohíbe las criptomonedas?
El Banco Central de Egipto teme la volatilidad, el fraude, el lavado de dinero y la pérdida de control sobre la política monetaria. Las criptomonedas no están respaldadas por ninguna autoridad, lo que las hace impredecibles y difíciles de regular dentro del sistema financiero nacional.
¿Puedo ser arrestado por tener Bitcoin?
Sí, es posible. Aunque las detenciones son raras, la ley permite sanciones penales. Si se detecta una operación grande o se vincula a fraude, las autoridades pueden actuar. La mayoría de los casos se resuelven con multas, pero el riesgo legal existe.
¿Hay alguna señal de que Egipto cambiará su política?
Sí. En 2025, funcionarios del Banco Central de Egipto comenzaron a explorar modelos de licencias para empresas de cripto, similar a lo que hacen los Emiratos Árabes Unidos. Esto sugiere que el país podría pasar de una prohibición total a un marco regulado, aunque no hay fechas ni detalles concretos aún.
¿Qué pasa si me roban mis criptomonedas en Egipto?
No hay protección legal. No puedes denunciarlo ante un banco ni ante un tribunal como un robo financiero. Las criptomonedas no están reconocidas como propiedad legal, por lo que no hay mecanismos para recuperarlas. Tu única defensa es la seguridad de tu billetera y tu privacidad.
¿Puedo usar criptomonedas para enviar dinero al extranjero?
Técnicamente sí, y muchas personas lo hacen. Pero es ilegal. Las transferencias de cripto al extranjero evitan los controles de divisas del gobierno. Si te descubren, puedes enfrentar multas, congelamiento de cuentas bancarias o incluso cargos penales. No es recomendable.