Cuando alguien habla de una criptomoneda Boomer, un término coloquial para describir tokens lanzados sin utilidad real, con promesas vacías y diseñados para atraer a inversores poco informados. Es como comprar un boleto de lotería con la esperanza de que alguien más lo compre más caro, aunque no haya ningún premio. No es un protocolo, ni una tecnología, ni siquiera un proyecto. Es un fenómeno social: un activo que solo existe porque alguien cree en él, y que desaparece en cuanto la fe se agota.
Estas criptomonedas suelen aparecer en redes sociales con nombres llamativos, airdrops falsos o promesas de ganancias rápidas. Son el tipo de activo que aparece en airdrops fraudulentos, ofertas falsas que prometen tokens gratuitos para atraer a usuarios y luego desaparecer, como el supuesto EVA de Evanesco Network o el "Grand Airdrop" de VLXPAD. Son el resultado de una cultura que prioriza el ruido sobre la sustancia, donde el volumen de tweets importa más que el código en GitHub. Y lo peor: muchas veces, quienes los promueven no saben ni qué es la blockchain.
Detrás de cada token sin utilidad, una criptomoneda que no resuelve ningún problema, no tiene comunidad real ni caso de uso verificable hay una misma estructura: sin whitepaper, sin equipo identificable, sin auditorías, sin liquidez real. Son como el BIDZ Coin o el REGENT COIN: lanzados con hype, caen en picada, y terminan valiendo cero. Y no es culpa de la tecnología. Es culpa de quienes creen que una gráfica subiendo significa que algo funciona.
La buena noticia es que no todas las criptomonedas son así. Hay proyectos reales que construyen: QuickSwap v3 que hace swaps baratos en Polygon, Node AI que alquila GPU para IA, o los certificados blockchain que validan habilidades sin intermediarios. Pero esos no están en los memes. Están en las reseñas honestas, en las comparaciones de comisiones, en las guías que explican cómo evitar estafas.
Si ves una "criptomoneda Boomer" en tu feed, pregúntate: ¿quién la creó? ¿qué hace? ¿alguien la usa de verdad? Si no hay respuestas claras, no es una inversión. Es una trampa disfrazada de oportunidad. Y si ya la compraste… no estás solo. Pero sí puedes aprender de esto.
Lo que encontrarás aquí no son promesas de ganancias. Son reseñas reales de proyectos que fallaron, explicaciones de por qué fracasaron, y advertencias que te ayudarán a no caer en los mismos errores. Aquí no se vende ilusión. Se enseña a reconocer lo que no vale la pena.
Boomer (BOOMER) es una criptomoneda meme en la blockchain Base diseñada para ayudar a los baby boomers a entrar en el mundo de las criptomonedas. Sin impuestos, con contrato renunciado y 2,6 millones de propietarios, es un experimento social más que una inversión.
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